7.3.11

Relojes de paciencia

Juan González Soto

Los muertos no resucitan,

vuelven desde el recuerdo,
abren las conversaciones, miran
desde su tristeza hacia la nuestra,
colman de quietud

las mañanas y las noches.

Los muertos saben del momento

más propicio, y, por más que huyamos

de la ocasión (porque se prevé o

se teme), saben esperar

con esa paciencia suya

que es como una esquila

de apestado, que llena el aire,

que impide conocer

el lugar exacto donde suena.

Los muertos no resucitan,

están siempre ahí,

con esa paciencia suya.


.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada